Iglesias y conventos

Convento de San José

0.7 Km

Convento alcantarino briocense

El Convento de San José fue construido a expensas de D. Juan de Molina, quien invirtió su basta fortuna en esta fundación y en la del Convento de las Bernardas.

Se desconoce la fecha exacta de su construcción y, según algunas fuentes, podría haber sido ocupado en sus orígenes por monjes carmelitas. De lo que sí hay constancia es de que en 1620, cuando su fundador D. Juan de Molina firmó testamento, lo habitaban frailes franciscanos.

Eran “alcantarinos” o “franciscanos descalzos”, es decir, pertenecían a una rama de los franciscanos originada en Extremadura a finales del s. XVI, impulsada a partir de 1557 por S. Pedro Alcántara, fraile asceta del que tomaron nombre los “alcantarinos”. Permanecieron en Brihuega durante aproximadamente dos siglos y medio y en él siempre hubo “religiosos insignes en santidad y letras”.

Este magnífico edificio de ubicación privilegiada, anexo a la muralla y en el Prado de Santa María, fue requisado a los frailes debido a la Ley de Desamortización de Mendizábal. Del inventario de bienes que fueron retirados del convento en aquel momento, se deduce la extrema pobreza en que vivían los frailes que, sin embargo, disponían de una amplísima Biblioteca y de una Iglesia con todo lo necesario para el culto.

Posteriormente, el convento fue destinado a diversos usos: Hospital, Cárcel, Escuela Taller y Juzgado. En la actualidad alberga la Sala de Exposiciones, el Museo de Historia de Brihuega y el Primer Museo Mundial de Miniaturas, que expone una magnífica colección cedida por los herederos de Juan Elegido Millán (Profesor Max) y su hermana María Rosa.

Pl. de Manu Leguineche, 3