Te informamos de los datos básicos para que prepares tu visita.
¿Qué día te va a hacer?
320 días de sol al año
El Castillo de la Piedra Bermeja, también conocido como Castillo de Peña Bermeja, es uno de los monumentos más emblemáticos de Brihuega y una de las fortalezas históricas más importantes de la provincia de Guadalajara. Se alza en el extremo sur de la villa, sobre una formación rocosa de tonalidad rojiza que domina el valle del río Tajuña y que dio origen a su nombre.
Sus orígenes se remontan a la época andalusí, cuando existía en este lugar una fortificación musulmana vinculada al reino taifa de Toledo. Tras la conquista cristiana de Brihuega en 1085, el castillo pasó a formar parte de los dominios de los arzobispos de Toledo, quienes lo ampliaron y transformaron progresivamente en una residencia señorial fortificada. Durante los siglos XII y XIII se incorporaron elementos románicos y góticos que definieron gran parte de su aspecto medieval.
A diferencia de otras fortalezas exclusivamente militares, el Castillo de la Piedra Bermeja desempeñó una función palaciega y residencial. Reyes castellanos como Alfonso VIII, Fernando III o Alfonso X visitaron la fortaleza, que llegó a convertirse en uno de los enclaves más destacados del señorío arzobispal de Toledo.
Entre sus elementos más singulares destaca la capilla gótica construida en el siglo XIII, considerada una de las piezas arquitectónicas más valiosas del conjunto. También forman parte del recinto los restos de murallas, patios, dependencias residenciales y estructuras defensivas adaptadas al relieve natural del promontorio rocoso.
Durante la Guerra de la Independencia el castillo sufrió importantes daños y parte de sus estructuras quedaron arruinadas. Décadas después, en 1834, el recinto comenzó a utilizarse como cementerio municipal a raíz de una epidemia de cólera, circunstancia que lo convierte en uno de los ejemplos más singulares de convivencia entre patrimonio histórico y uso funerario en España.
En los últimos años el castillo ha sido objeto de diversos proyectos de restauración y recuperación patrimonial impulsados por el Ayuntamiento de Brihuega y diferentes administraciones, consolidándose como uno de los principales atractivos culturales y turísticos de la localidad.